right_side

Amics

In:

Photography.

Ayer estaba tan aburrida de todo... y hoy, claro, el colon irritable terminó como la guinda de la torta.

La gente habla de su vida como si fuera algo tan emocionante: "ando con tal o cual tipo, hice tal o cual cosa, iremos acá, haremos esto, nos enojamos por aquello, hice/no hice tal cosa con tal persona que conocí no sé donde"... me sentía fuera de lugar, ¿Qué iba a contar yo?

A nadie le importa lo que los demás hagan y es por dos razones: que son envidiosos o que son incapaces de ponerse en el lugar del otro.

A nadie le importa si Pedrito se muere de pena todos los días cuando apaga la luz, a nadie le importa.

In:

¿Yo la neurodivergente?

Nos encontramos frente a un mundo lleno de comportamientos adquiridos, el "instinto animal" incluso es un patrón de conductas que se repiten en la especie y se transmiten genéticamente para asegurar que el comportamiento se mantenga en el tiempo.
El humor, por ejemplo, es una conducta adquirida, nuestro cerebro aprende a reír con aquellas cosas que debemos reír, los cerebros del continente sudamericano están entrenados para reír utilizando un recurso que en el resto de los continentes no se utiliza: la ironía.
Datos como estos nos muestran un cerebro que crece, se modifica, autorregula según el medio y los estímulos que recepciona de éste.  Esta situación ha permitido que el hombre en su necesidad de mantener los conocimientos que ha adquirido, haya buscado las diferentes maneras de transmitirlos a lo largo del tiempo, con ello nace la educación, posteriormente el currículum, los planes de estudio, los niveles educativos, etc.  Si analizamos todo ello, vemos que la necesidad de mantener la cultura considera los cerebros de los seres humanos de un modo similar, todos tenemos la capacidad de aprender, ¿aprender qué? todo aquello que se nos enseñe.
Los neurotípicos, término que debo haber mencionado con anterioridad, todo el mundo gira en torno a estos cerebros que constituyen el modelo humano, evolucionando colectivamente como especie dominante, con sus costumbres, sus leyes, sus reglas, sus formas de ver la vida, su particular manera de ponerse en el lugar del otro.
¿Y qué ocurre con los que no encajamos en ese modelo? Pasamos al lado de los neurodivergentes, y claro, Gunilla Gerland tenía razón, siempre la tuvo, "¿Falta de empatía o qué?

Revisen parte del artículo en el enlace.

No todos somos rain man Gunilla Gerland

La sonrisa social, no era precisamente una de mis cualidades..
“El hecho de que las personas llamadas normales, o como deba de llamarlos, piensen que saben exactamente cómo funcionan los seres humanos, ha sido una de las cosas más perjudiciales en mi vida: me refiero principalmente al hecho de que las personas hayan tenido un modelo en el cual han intentado que yo encajara. Y al hecho de que han estado absolutamente convencidos de que su modelo era el único modelo existente. Esa es la razón por la que me han dicho que debía comportarme y no ser diferente. Nunca se imaginaron que yo pedía funcionar de manera distinta a ellos y nunca fueron capaces de adivinar cómo me sentía. ¿Falta de empatía o qué?” Gunilla Gerland.

In:

Así se vive el Síndrome de Asperger.

Hoy, viendo el inicio del face, vi un enlace que me gustó mucho, le preguntaron a un muchacho cómo se vivía el SA. e hizo un resumen de lo que a diario tenemos que pasar para vernos "normales"

Me gustó la descripción porque tiene mucha razón y me dan ganas de que todo el mundo pueda leerlo y saberlo, recuerdo que siempre la gente piensa que tener Asperger es ser tonto, enfermo, moverse extraño, un montón de cosas... me molesta cuando dicen: "pero en serio tienes asperger??? si no se te nota!
Es como cuando las señoras gordas, comen hectáreas de lechugas haciéndo dietas y les dicen: bajaste de peso?? ni se te nota, nadie sabe el esfuerzo que ha tenido que poner en manifiesto esa persona. .. . en fin, una comparación extraña.

Todos los días de mi vida son agotadores, todos los días de mi vida debo controlar un montón de cosas para que después cualquier persona desconocida haga su "aporte intelectual" diciendo: ¿Estás segura? si ni se te nota.


Mi vida se parece a la de Alonso y a la de otros Asperger. Léanlo!!!

Así se vive el SA. Alonso.

In:

SEÑALES.


Siempre tuve miedo a esa terrorífica escena en donde aparecía la mano de un extraterrestre tras una ventana en medio de luces, viento y lluvia, en esas típicas casas que se encuentran rodeadas de plantaciones de maíz.
Fue vivir el horror en carne viva cuando en esa película, señales, aparecía el extraterrestre caminando cerca de una casa y era grabado y visto por las personas que estaban en ese cumpleaños.
Siempre con esa iluminación tenue, con esas típicas sombras bajo la puerta, los ruidos sobre el techo, los sonidos metálicos, las focalizaciones luminosas repentinas…
Si yo fuera extraterrestre sería bien fome, seguramente tendría un plato volador económico para no gastar energía de más, no atormentaría a la gente y obviamente no me iría a vivir a un maizal, menos me daría el tiempo de subir (quién sabe cómo) al segundo piso de una casa con la única finalidad de poner mi elástica (quizás huesuda) mano sobre la ventana de alguien en medio del frío y de la lluvia.
Si fuera extraterrestre me iría a vivir a un planeta bien alejado de la raza humana, por un montón de razones que están más que clara y que supongo, la mayoría de la gente “pensante” comparte.
Hoy, hoy siento como si un extraterrestre estuviera golpeando mi ventana a la espera de que yo la abra y le vea con sus enormes ojos negros.

In:

Vuelco. S.A.

Creo que ha pasado algo así como un mes desde que descubrí todo aquello "extraño" que me pasaba, que por cierto, ahora no tiene nada de extraño.

La gran interrogante aparece en el momento en que dejé que se manifestara el contacto físico... todavía me acuerdo de que siempre había sido esquiva a los abrazos, saludos, besos y cualquier tipo de contacto, sin embargo hoy me gusta sentirme protegida, en sus brazos.
Es raro, ¿es evolutivo?

Vivir el Asperger es más difícil que entenderlo, sin embargo por una relación que no logro hacer, creo tener las herramientas necesarias para orientar a otros asperger y hacerle ver a la familia que no es malo, al contrario, si se sabe llevar es una bendición.

En este punto me detengo, para destacar a mi madre, fue ella la que me enseñó todo aquello que se suponía, no podría desarrollar, fue ella quien decidió encausar todas esas ganas de conocimiento, de aprendizaje, fue ella quien tuvo la suficiente paciencia para escuchar mis apasionadas conversaciones sobre temas que a nadie le interesaban y me acompañaba tardes y días enteros en bibliotecas municipales, ella me mandaba a jugar con otros niños y aunque yo le suplicara que no, me engañaba diciendo que en 10 minutos más me llamaría... bueno, eso era mentira, ella quería verme compartir y aprender a jugar. (supongo, supongo que no era porque le aburría, ja!)

Insisto, me cuesta comprender el Asperger, no el de los libros, no el de los demás, no el de los diagnósticos, sino que el mío, a veces es tan aterrador y me hace sentir culpable quizás, quizás porque no le sonreí a alguien que con su acción esperaba que sonriera, o quizás no entendí alguna indirecta que algún pretendiente lanzó al aire, o quizás no llamé a esa amiga que esperaba mi llamada, mi visita.

Supongo que la careta que siempre sospeché que usaba, seguirá siendo utilizada hasta el fin de mis días.

Bienvenida realidad, bienvenida nueva etapa.

In:

Salmón.

Pucha que es fome cuando uno escucha la verdad que no quiere escuchar de alguien a quien uno no le puede negar (por razones visiblemente razonables) lo que inocentemente está diciendo.

No sé si es angustia, ironía o es esa vocecilla que viene de dentro y dice: ja! siempre tuve razón.
Y encontrarse en esa situación es... es extraño.

(y comienza todo un análisis introspectivo, sobre todas esas cosas y todas esas tardes y todas esas noches de mirar al techo y repetirse una y otra vez que "esta vez todo va bien") 

Bueno, como dice mi abuelita, cada uno sabe dónde le aprieta el zapato.
Yo sabía exactamente donde, en realidad, duele el zapato.  (Mi cabeza dice, con esa vocecilla irónica: lo sabías desde siempre, fue una decisión inútil)

Tiempo al tiempo dicen unos, yo no é, simplemente habrá que desvanecerse ante los ojos del mundo y atesorar las sonrisas.

¿Un camino? Sí, y no cubro mis ojos, sé por donde es, sé cómo recorrerlo y sé que siempre voy sola. 

Nunca he visto compañía, no me asusta, no me deprime, no me aleja de la realidad que quiero.
Lamento haber decidido antes de tiempo... o no, quizás no lo lamento, quizás sirvió para pensar, sirvió para crecer, para aprender.

Lo que no pongo en duda es que sé que mañana estaré volando sin compañía hacia otros tiempos.

(Es que, nadie puede hacerse cargo de la vida del otro, nadie puede llevar la mochila del otro, pues su peso excede el peso de nuestra carga)

Tengo a Miguel, él me acompañará hasta más allá del camino.

In:

Asperger y yo... o el yo de mi Asperger o.O

Creo que ya conté sobre mi infancia de carácter extraño, mis pocos amigos, el salir a jugar por obligación, mis tardes enteras de estudio (con sólo 4 años) y que no ponía atención en las clases y que los recreos y los amigos me aburrían.
Cuando fui a Kínder le dije a mi madre que quizás tenía déficit atencional y ella me dijo que no, porque esos niños son hiperactivos (ignorancia de ambas en ese momento) crecí así, obligándome a poner atención a las clases, sufriendo con situaciones donde llegaban visitas a la casa o salir de compras, el tiempo pasó y mi personalidad se formó así, con un carácter introvertido, extrovertido, de extrema sinceridad, de comportamiento extraño, de conductas extrañas, crecí para mis primos, como la prima "extraña" (como me dice mi primo Max) y seguí así, sintiéndome distinta (pero no traumáticamente distinta) hasta cumplir 25 años dos meses y un día...
Fue entonces cuando leí en la página de inicio del face, a una persona que administra la página de psicopedagogía didáctica, algo así como medio traumático sobre el Asperger y que se sentía medio mal con ello y comencé a pensar, sobre algunos análisis que me hizo Cristián cuando estaba estudiando diferencial y me diagnosticaba a grandes rasgos algún tipo de Déficit Atencional que yo, por supuesto, descartaba.
Era Asperger.
Siempre padecí Asperger y nunca lo noté, a veces es un poco incómodo pensar que quizás para otras personas fui incómoda y que las saqué de lugar con mis reacciones (bueno, Paula siempre dijo que estaba loca jaja) pero jamás le había puesto atención, y claro, ahora que estoy bien metida en el tema, tengo un 97% de los indicadores del síndrome y si hago memoria, mi comportamiento es extraño y con Cristián hemos llegado a la conclusión de que mi mente es muy pequeña (los que saben del Asperger saben a qué me refiero) llorar, asustarse, descolocarse, confiar en las personas, tengo mente de niña e intelecto de genio adulto, un carácter impredecible dentro de un montón de acciones predecibles.
Si mi madre no hubiera potenciado, sin querer un montón de cosas cuando pequeña quizás estaría más enraizada y no hubiese sido profesora... ser profesora ayudó mucho. (Sería interesante saber cómo me ven mis alumnos)
Lo bueno de esto (y que me enorgullece) es que cuando pienso en enseñar, pienso como si fuese una niña, pero con todo el aprendizaje que mi profesión ha acumulado, por lo que mi metodología de trabajo no falla.
¿Lo malo? No lo sé, no me siento diferente, ni que no encajo o que vengo de otro planeta... bueno a veces si me siento diferente, pero nada que una buena siesta no pueda manejar.


Si quiere saber más sobre el Asperger, pinche aquí